
Aprovechando que participo en "The Crafter Project" para La casita de Wendy he decidido ponerme un poco las pilas con esto y he creado algunas piezas para la tienda que me estoy haciendo en Etsy (la de bigcartel la cerré). La verdad esque las pilas siempre las tengo puestas y siempre estoy inventando algo, pero mi perfeccionismo extremo me impide decidirme, avanzar y ser feliz en general. Así que me dicho: "Qué co...!", si me han elejido entre tanta gente que hace cosas por algo será! Así que he hecho poquitas piezas pero que me gustan mucho, en lugar de hacer cincuentamil reguleras.
Son de madera de haya, las he estampado a partir de algunas de mis ilustraciones preferidas y las he cortado con mi supersierra de marquetería eléctrica que es uno de los mejores regalos que me han podido hacer.
Y ya estoy pensando en hacer una minicolección temática basada en un libro que me leí hace poco y me fascinó: "Las cajas de luz".
Durante está semana saldrá mi colaboración en The Crafter Project y el miércoles saldrá todo a la venta.
Espero tener acabada la tienda para este finde, ya os informaré.
Ahora me voy a la Plaza Catalunya que hay que hacer la revolución y ya estamos tardando.

Esto no es jolibud.

Pinto muy pocos cuadros grandes (grande significa 1mx1m), pero este era una cosa especial, porque era para Irene.
Ya está con ella y su familia en Asturias.
Viven todos en el campo con su gato Serafín.
A Irene le gusta jugar a esconderse de los lobos y disfrazarse y los buhos. Y me parece que se ríe mucho.
Espero que cuando lo mire se acuerde de jugar, cuando crezca.
Yo un día prometí jugar de mayor, me lo estaba pasando tan bien inventando el mundo en una casa de muñecas (lagente convivía con osos y no usaban escaleras, sino toboganes) , que me parecía tristísimo que de mayor ya no pudiera hacerlo y firmé un papel y todo. Como un contrato. De verdad.
Perdí el contrato, pero encontré la manera de jugar de mayor sin que me miren muy raro.
Dibus.
Y cosas así.
Había un hombre de uniforme, había prohibido el agua.
Eliminó los ríos, los mares, los lagos...
La gente no se moría de sed, no sé porqué....pero estaban muy tristes.
El hombre se parecía a ese actor portugués, Joaquim de Almeida.
De pequeño le pasó algo en una piscina.
Aún quedaban algunas piscinas, así que le llevé de la mano a una para que viera lo bueno que era meterse en el agua.
Me metí y unas niñas muy gordas con vestidos de flores tiraban de mi hacia el fondo.
Otras saltaban sobre mi en plan bomba.

El problema es que cuando tengo que hacer algo para alguien me suelen salir auténticas y mediocres mierdas. Lo digo sinceramente. Los bocetos no, esos son para mi. No soporto pensar que lo que hago le tenga que gustar a alguien.
Ahora mismo todo lo que tengo que hacer tiene que gustar (de ello depende tu futuro, Anita) y estoy tan quieta sin respirar que solo quiero vomitar un río verde oscuro lleno de tigres de bengala (chisporroteantes).
(Eso es un boceto para "La casa de la serpiente" de Manos de Topo.)
Hace mucho me encantaba dibujar a los personajes de " La Historia Interminable" durante horas. No eran para nadie.
Tenía unos seis años.
La felicidad era eso.
Ultimamente solo doy pistas, pero así es más emocionante...me he metido en varios proyectos a la vez, espero que alguno o mejor todos me lleven a alguna parte, aunque en el camino se está agustito, pero si puedo pagar el alquiler el més que viene mejor, que me quedo sin trabajo ni paro. Bien!
Este es solo un trocito, lo vereis cuando esté acabado, solo diré una cosa: La Casita de Wendy!!! Chan, chan, chan...
Ojalá estuviera soñando todavía en esa casa con una rampa de agua llena de patos. Mi madre me decía: "te has vuelto una yonki del agua". Tenía toda la razón, fuera del agua todo pesa más.

Pruebas para la chupipandi del cuento.
Nada que envidiar a los Goonies.
(Ese conejo podría llamarse Tim Hunter)